La séptima versión del estudio mostró un aumento en la sospecha de presencia de malestar psicológico, impulsado por un alza significativa en una serie de factores en el caso de las mujeres.

La brecha de género en términos de salud mental aumentó de forma significativa en el primer trimestre del año. Así lo reveló la séptima ronda del Termómetro de Salud Mental en Chile ACHS-UC.

Entre sus múltiples conclusiones, se indica que un 17,5% de las personas encuestadas exhibieron síntomas asociados a una probable presencia o sospecha de este tipo de problemas, un aumento de dos puntos porcentuales comparados a la entrega anterior, principalmente impulsada por un deterioro en mujeres.

El estudio es elaborado por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica. Se hizo mediante entrevistas telefónicas a una muestra representativa de 2.591 personas mayores de 18 años, durante marzo y abril de este año.

25% de las entrevistadas tenía problemas de salud mental, un aumento de seis puntos comparado a la ronda anterior, y un contraste con los hombres, que bajaron dos puntos (llegando a un 9,6%).

Daniela Campos, Jefa Técnica de Riesgos Psicosociales de la ACHS explica que “la brecha de género en problemas de salud mental es algo que hemos visto desde el inicio de esta encuesta, Sin embargo, en esta séptima ronda se rompió una tendencia que veníamos viendo desde 2021, donde tanto hombres y mujeres mostraban niveles distintos de malestar, pero iban a la baja o se mantenían igual. En esta ocasión vimos cómo sólo los hombres reflejaron disminuciones significativas y las mujeres mostraron alzas por primera vez en años”. 

En ese sentido, la encuesta mostró que un 25% de las entrevistadas tenía problemas de salud mental, un aumento de seis puntos comparado a la ronda anterior, y un contraste con los hombres, que bajaron dos puntos (llegando a un 9,6%). 

Otra alza relevante fue en síntomas de depresión, donde 20% de ellas los presentó, casi cuatro puntos más que en 2022; todo lo contrario a los hombres, que bajaron casi cuatro puntos y llegaron a un 6,8%. 

En indicadores como percepción de soledad e insomnio, el alza fue de dos puntos en mujeres, llegando a un 26% y 18,6%, respectivamente; en cambios los hombres bajaron dos puntos, presentando un 15% y 13,8% en esos factores.

Antonia Errázuriz, psicóloga del Departamento de Psiquiatría de la UC, sostuvo que “la relativa disminución en los niveles de ansiedad y síntomas depresivos en la población masculina se contrapone con la estabilidad en los niveles de ansiedad y aumento en síntomas de depresión observada en mujeres. Es muy probable que este resultado refleje la exposición diferenciada que estos grupos tienen a las consecuencias de la crisis económica actual en el país”.

Delincuencia sigue siendo el principal estresor

Al momento de analizar los temas que más estresan a las personas, el primer lugar lo sigue ocupando el temor a ser víctima de la delincuencia, registrando un leve crecimiento respecto de la medición de noviembre (de un 66,6% a un 67,1%). Cabe destacar que este factor ha ocupado el primer puesto desde que comenzaron a medirse estresores en el Termómetro de la Salud Mental, en 2021.

En segundo lugar se ubicaron la preocupación por las proyecciones económicas y los cambios sociopolíticos del país, ambos con un 50%. La posibilidad de perder el empleo tuvo un leve descenso (de 29,6% a 28,3%), pero se mantuvo en el tercer lugar. El miedo a contagiarse de Covid volvió a caer y llegó a un 15,7% (cinco puntos porcentuales menos que la ronda anterior).

20% de las mujeres consultadas presentó síntomas de depresión, casi cuatro puntos más que en 2022; todo lo contrario a los hombres, que bajaron casi cuatro puntos y llegaron a un 6,8%. 

Tratamiento psicológico como solución

Al igual que en la versión anterior, la séptima ronda del Termómetro de la Salud Mental exploró el nivel de satisfacción y percepción de efectividad de los tratamientos en salud mental en la población, una medición pionera en el país.

En esa línea, la encuesta reveló que cuatro de cada cinco personas que habían recibido una atención de salud mental en los últimos doce meses se mostraron “bastante satisfechas, muy, o completamente satisfechas” con el servicio. Además, tres de cada cuatro dijeron que el tratamiento había hecho que las cosas mejoraran “un poco” o “bastante” (con un 55% declarando esto último).

David Bravo, director del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales indicó que “la brecha de género en la situación de salud mental es un fenómeno persistente a lo largo del tiempo y en esta oportunidad se eleva la preocupación al constatar un aumento en dicha brecha. En este contexto, los datos del Termómetro de la Salud Mental muestran claramente que quienes tienen tratamiento de salud mental incrementan en 45 puntos porcentuales su probabilidad de sentirse bien o muy bien, por lo que se trata de un aspecto central para la calidad de vida de las personas y especialmente para las mujeres”.

La gerenta de Asuntos Corporativos de la ACHS,, Paulina Calfucoy, menciona que “seguimos viendo un fuerte mejoramiento en la situación emocional general después de iniciado el tratamiento, por lo que es importante normalizar las consultas de salud mental y aportar en facilitar el acceso a ellas”.

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