Meditación para niños: una garantía de éxito para su salud en el futuro

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publicado por Sara Hormigo en enfemenino.com

Si para los adultos la meditación es una buenísima vía de escape para salir del estrés diario al que muchas de nos vemos sometidos, para los niños también puede servir de gran ayuda a lo largo de su vida si les enseñamos desde pequeños a practicarla. Nuestro experto nos cuenta cuáles son los beneficios.

Cada vez más, la meditación para niños se está convirtiendo en una práctica asidua entre los más pequeños de la casa que les ayuda sobre todo a mejorar su concentración y capacidad de aprendizaje. Preguntamos al experto cuáles son los beneficios y cómo se debe ser practicada.
¿Qué es la meditación y cuáles son los beneficios para los niños?
La esencia de la meditación cuando se practica en adultos es encontrarnos a nosotros mismos, mejorar nuestra capacidad de concentración y aprender a conocernos e interaccionar con nuestro propio interior y nos permite procesar mejor nuestra memoria facilitando sobre todo el aprendizaje.

Existen varios estudios sobre esta práctica que avalan los numerosos beneficios que proporciona la meditación para nuestra salud. Según una investigación publicada en Psychiatry Research por un equipo de psiquiatras liderados por el Hospital General de Massachusetts seguir un programa de meditación durante ocho semanas puede provocar considerables cambios positivos en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la autoconciencia, la empatía y el estrés. Por su parte la Universidad de Yale publicó otro estudio en el que asegura mediante imágenes obtenidas por resonancia magnética que la práctica de la meditación resultó de utilidad en la reducción del estrés y en la mejora de capacidades cognitivas. Entre otras muchas investigaciones realizadas al respecto.

Como vemos la meditación es positiva en adultos, pero los niños también pueden beneficiarse de ella y resultar clave para su salud en el futuro. El desarrollo de la relajación física, aprender a procesar sus pensamientos, autocomprensión de sí mismos aumentando por consiguiente su creatividad, reducir sus miedos, ser más conscientes de su capacidad espiritual, desarrollar su memoria y proporcionar una mayor estabilidad emocional son algunos de los beneficios que pueden experimentar a medio y largo plazo. “Como muchas cosas en la vida, la meditación es un hábito. Si adquirimos ese hábito desde niños para nosotros será natural practicar meditación y hacer de esta técnica algo que se instala en nuestra vida como comer o ducharnos. No en vano la meditación es como una ducha que nos permite centrarnos en nosotros mismos y alejarnos del estrés y la desarmonía que muchas veces experimentamos en nuestra vida diaria”, nos cuenta Nucho Castañón, fundador www.universoadayzax.org, creador de la Metodología Ada y Zax y experto en meditación para niños.

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¿Cómo enseñarles a meditar?
Hoy en día los niños viven en un mundo saturado de información y sometidos a una gran estimulación sensorial así como a diferentes grados de estrés psicológico impuesto por la sociedad. Por ello, que practiquen meditación desde pequeños puede ser una buena forma de aprender a evadirse de todo lo negativo que nos rodea en nuestro mundo exterior. La meditación, por tanto, se convierte en una herramienta clave para saber conectar cuerpo, mente y alma y descubrir así la armonía. “Para los niños la meditación debe ser un juego. La conexión con su ser para entrar en estados de paz y tranquilidad se canaliza a través de distintos juegos, que adaptados a ciertas edades, hacen que los niños y las niñas entren en estados meditativos de forma natural”, nos cuenta Nucho.

Se puede comenzar a practicar a partir de los 3 años y según su edad los juegos serán diferentes dividiéndose en grupos de entre 3-4, 5-8 y 9-12 años. La finalidad es que la meditación sea algo que agrade y divierta al niño saliéndonos del concepto preconcebido de sesión seria al que estamos acostumbrados. En la metodología utilizada por la Escuela de Meditación del Universo de Ada y Zax se sirven principalmente del “baile consciente, la expresión creativa, las manualidades, los juegos de meditación adaptados a las distintas edades y la diversión colaborativa. El objetivo principal es conectar al niño o la niña con su propio interior, enseñarle a crear puentes sólidos hacia los demás y ayudarle a sentir su integración y conexión con la naturaleza y el Universo”, según aseguran en su web.

El niño de esta forma aprenderá a compartir, colaborar, experimentar vivencias de gratitud, tolerancia y libertad: “Nosotros tenemos un método propio donde conjugamos baile, manualidades, visualizaciones y juegos conscientes. La metodología puede variar, pero el denominador común cuando se trata de meditar con niños o niñas es el juego. Como me dijo una vez una niña de 9 años: ‘Meditar es serio pero no hay que tomárselo en serio’. Ellos tienen que sentir su interior y la paz que allí habita a través del lenguaje del juego y la diversión”, nos explica experto.

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¿Dónde y con quién practicarlo?
Cualquier lugar retirado del bullicio es bueno para poder practicar la meditación. “Meditar es una actividad que, al menos al principio, requiere un lugar tranquilo sin distracciones externas para facilitarles ese grado de conexión interior que se pretende. Cuando de la práctica diaria y el hábito se adquiera más experiencia puede empezar a practicarse en entornos algo más amplios”, dice Nucho.

Pero si queremos iniciar a nuestros hijos en esta práctica debemos tener en cuenta que previamente los papás han tenido que recibir formación al respecto bien por sí mismos o bien, para enseñar a los niños, ya que tal y como nos explica Nucho: “Para enseñar a un niño o una niña la práctica de la meditación como un juego se requiere que el adulto sepa al menos que es la meditación, es decir que lo haya practicado él o ella misma, y además tener cierta “mano” con los niños, pues al fin y al cabo debemos saber tratarlos para poder hacerles partícipes de la actividad. Pueden practicarla padres, abuelos, profesores e incluso terapeutas. Es una actividad que le hará bien a todos.